Hangar Rojo, dirigida por Juan Pablo Sallato, tuvo su estreno el jueves 1 de octubre en Chile, luego de su presentación en la Berlinale 2026 (Perspectives) y de recibir cuatro premios en el Festival de Málaga. El largometraje, designado por la Academia de Cine de Chile para representar al país en los Premios Goya 2027, sigue a la figura del capitán de la Fuerza Aérea de Chile, Jorge Silva, quien recibe la orden de convertir la Escuela de Aviación en un centro de detención durante el golpe de Estado de 1973.
La identidad visual de la coproducción entre Chile, Argentina e Italia fue construida por el director de fotografía, Diego Pequeño, ACC, quien ha trabajado con Sallato desde hace más de una década, volviendo a colaborar para la primera película de ficción que desarrolla el director. Pequeño llegó al proyecto varios meses antes del rodaje (que tendría lugar en Mendoza, Argentina), cuando Sallato le ofreció el rol de director de fotografía: “Me encantó la idea, había desafíos narrativos y formales muy interesantes para trabajar. Así que me subí al proyecto sabiendo que sería un viaje intenso”, detalló.
En un inicio, Juan Pablo Sallato ya tenía premisas e ideas determinadas, específicamente el formato en blanco y negro, junto a la cámara acompañando a Jorge Silva (Nicolás Zárate). Al respecto, Pequeño comentaba que con esa base se buscó lograr un estilo documental, y agregó: “Elegimos un aspect ratio de [1:1.66], hice varias pruebas de ISO forzado para llegar a un grano que fuera orgánico y decidimos que toda la película sería cámara en mano”. Sobre el equipamiento técnico utilizado, y según declaró Pequeño a Camera&Light Magazine, la película se filmó aprovechando la versatilidad de la ARRI Alexa Mini y el desenfoque de la óptica Cooke S4i.
Para Pequeño, filmar con un equipo reducido en sets grandes, particularmente en exteriores nocturnos, resultó un desafío considerable, recordando que “eso lo fuimos solucionando con creatividad y planificación. Por ejemplo, en las escenas de exterior del estadio, había que planificar muy bien los tiros de cámara, para poder aprovechar una puesta de luces, y jugar con nuestros props, camiones y extras”. En ese proceso, las luces LED ayudaron por su gran potencia y bajo consumo. Pequeño destacó además el trabajo de Pablo Campanario como gaffer, quien lideró un equipo de técnicos experimentados de Mendoza: “Campanario y su equipo fueron fundamentales para lograr tener luces grandes y lejanas en nuestros sets”, explicó.
Referente a la industria audiovisual chilena, Pequeño considera que la fotografía chilena “sólo necesita más oportunidades, hay muchísimo talento”. Desde esa idea, destaca a colegas que ya trabajan en el extranjero, como Benjamín Echazarreta, Sergio Armstrong, Enrique Stindt e Inti Briones, pero también a quienes tienen “mucho recorrido y trabajos buenísimos” en Chile.
Desde la Asociación Chilena de Cinematografía, felicitamos la labor de Diego Pequeño ACC por obtener el premio a la Mejor Fotografía por la película Hangar Rojo en el Festival Internacional de Cine de Lima PUCP y en el Malaysia International Film Festival. Con su paso por la Berlinale, los reconocimientos en múltiples festivales y ahora su estreno en salas nacionales, Hangar Rojo suma un nuevo hito para el cine chileno y para el trabajo de su fotografía.
Nota realizada por José García.
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